Hoy fue un día de bajada, de valle.
¿Te ha pasado? hoy pasó de todo pero a la vez nada pasó. Me levanté 5:30 am, me bañé y luego como es costumbre desperté a las chicas, bañé a María José y luego bajó a desayunar y yo a preparar loncheras. Todo iba bien, tocó llevar el carro a revisión pues como nos pasa a nosotros los humanos me estaba dando una alerta de que algo debía revisarse, gracias a Dios, no era nada complejo, me explicaron y se resolvió en el momento.
Pero justo cuando estaban en la revisión, había un ruido exagerado por otros carros que estaban revisando, cuando recibí una llamada y era la maestra sombra de Majito indicándome que estaba en crisis y necesitaba ayuda, en ese momento estaba atendiendo la explicación del mecánico y a ella a quien apenas le escucha por el ruido que había en el ambiente, solo alcance después a escribirle que llegaría para llevarle algunas cosas que necesitaba, sin embargo, hoy cumplo dos semanas de haber sido operada, por fuera me siento nítida pero por dentro aún estoy sensible y a eso le sumo que minutos antes había recibido una llamada de mi jefe, indicándome que me preparará porque al día siguiente a las 11:30 am tendría una reunión con él para atender un asunto que demanda enfoque, atención y energía, me dio mucha pena decirle en ese momento que con mucho gusto, pero que tendría que ser virtual porque justo a las 10:00 am el cirujano que me operó me atendería para el seguimiento a la operación y ver que todo estuviera bien, lamentablemente solo atiende miércoles, por lo que no tenía opción de cambiar, pues también era importante ver como estaba mi salud y mi ser interno.
¿Sabes por qué te comparto esto?, porque a eso de las 3:00 pm se me disparó la ansiedad, y me hice consciente de que cada día y cada semana es totalmente diferente en el Autismo, me sentí impotente al no poder estar con Majito en ese momento ante su crisis, las cuales comúnmente pasan por sobre estímulos, por crisis sensoriales o bien por la incapacidad de poder comunicarse y sobre todo me sentí sin recursos y no te lo niego, llego un momento en que me sentí sola.
Pero justo en ese momento, recurrí a mi kit de autorregulación y saqué un par de playlist relajantes y las puse en el carro mientras me dirigía nuevamente al colegio, saqué mi respiración, un té caliente al regresar a casa, mi confianza y solo dije !Señor ayúdame, hazme recordar que es un día a la vez, una tarea a la vez, un segundo a la vez y que se haga tu voluntad y no la mía!
A veces queremos que las cosas salgan de determinada manera, a veces llegan cosas que no esperabas y de quien menos las esperas, es ahí en donde tu flexibilidad y tu capacidad de asombro se ponen a prueba, y debes recordarte en ese momento que estás haciendo todo lo posible, que quizás no avanzaste ese 10% que tenías planificado, pero sí avanzaste con ese 3% que es suficiente y esta bien.
He aprendido y creado esta frase que dice «Después de una crisis, vuelve la calma» lo importante es no desconectarte de Dios, de ti y del presente y creer y confiar que «Mañana será bonito» diría Karol G. y que cada mañana Dios renueva nuestras fuerzas y su misericordia hacia nosotros.
Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!